Puede que algunos conozcáis a la jetée porque es uno de los perfiles de Twitter más activos a la hora de las reivindicaciones sociales, pero es que en realidad son un grupo de música que lleva ya unos cuantos años en activo y acaban de presentar el que es su segundo larga duración, ahora que estamos solos (Suena fuerte/Ruidera Records, 2026), donde las reivindicaciones se vuelven aún más fuerte, con llamaradas y mucha gente tras suya.
10 canciones y un interludio conforman el disco en el que la producción ha corrido a cargo de Guille Mostaza y Elío Ferrán, miembro del grupo que lo completan Miguel García y Lluís Mas. El disco se grabó entre 2024 y 2025 en Álamo Shock (Madrid) y Cabopáramo (Alicante). Un disco que se ha cocido a fuego lento [hasta para mí esta frase suena a tópico] y que voy a analizar de la misam forma, canción por canción.
Cuando las bestias de la montaña lleguen al mar, fue el single con el que avanzaron el álbum, o como ciudades en Madrid se ha convertido en una ciudad que expulsa a sus ciudadanos a no ser que seas rico y con dinero. Una huida, un exilio forzado hacia otros lugares en busca de un nuevo lugar "Así es como empieza, cuando vuele la primera piedra Tú también lo sabrás cuando las bestias de la montaña, Cuando las bestias de la montaña, Cuando las bestias de la montaña lleguen al mar"
Últimos días en la Isla de Pascua. Tan enrevesado como una relación "Dime qué somos, Amigos, amantes, producto de un cuento Un manojo de nervios" que se enlaza con la necesidad de un trauma, con la felicidad de ciertos finales. "He vivido 30 vidas Aún no sé cuál quería Ignoraba las señales Despreciaba las medidas" Que bien podría ser un número de relaciones o de diferentes tipos de trabajos a lo largo de la vida pero sin tener aún claro que es lo que quieres.
Punzada parece hablar sobre esos seres chupópteros o si nos fuéramos a otros lugares podrían ser extraterrestres "Parecen humanos pero son una trampa. Parece que hablan pero no dicen nada. Todos quieren su parte y todos quieren comer antes. Predicadores de lo cripto que se irán cuando hayan terminado aquí" y todo esto en compensación con toda una parte de la población, la mayoría que se encuentra bajo el yugo social "Colapso de otra relación parasocial,cada día está más bajo el techo. Dos pastillas antes de dormir, TDA, estate quieto. Cien años de publicidad te harán mucho más fuerte. Cuánta tierra habré robado yo a otros con menos suerte"
Ruido de fondo: La búsqueda de un grupo más pequeño en el que estar contento en el que no estar en plan grupal, cada vez menos gente... mientras suena ese ruido de fondo que siempre puede inquietar "Quiero menos gente cerca cada vez. Menos gente, pero más cerca. Quiero que vengas. Rajarnos el pecho, quemar carreteras Y si es una guerra Nosotros aquí y ellos allí"
Caldera: El segundo single que avanzó el disco, y como el resto del álbum, reflejan una realidad tan burda, tan directa y que ahora ha explotado con manifestaciones. Una queja sobre las ciudades, el entorno en el que vivimos. "Mi ciudad es cada día más grande. Pero yo solo puedo mirar cómo se la reparten. Mis vecinos tienen delitos de sangre. Han cambiado a nuestros hijos por metros cuadrados y adornos vulgares"
(Interregno) un interludio que musicalmente me lleva como a tiempos pasados, muy pasados, mientras que cuando comienza Gaspar bajo el puente de Mumao parece que nos vamos a una música ochentera, pero ambientado en los años 30 y 40 "Hoy vienen a por ti, tienes que huir. Y desde el 36 nadie le volvió a ver por allí" o como una persona lo dio todo, acabó muriendo en una guerra y termina con un párrafo bastante contundente en el que apela directamente al que escucha "Tú y yo sabemos que algo habrá que hacer. Gaspar y otros chavales como él nos miran desde ayer. Por Mumao volvió a pasar el tren"
Vale, Goldman comienza con lo que podría ser una balada de abrazar pegados, aunque su primera frase sea "No es mi revolución si no puedo bailarla". Una canción bastante dura que tiene una estrofa tan brutal, como real si nos fijamos, "Hora punta en el metro, mirando al suelo. Me pregunto:¿queda aquí alguien que no esté muerto?". La canción va evolucionando, aumentando, mayor presión. La palabra es presión. Dura, concisa, musicalmente nos lleva a esos momentos. "No es mi revolución si no puedo bailarla Pero es que el baile ha perdido su gracia y todo el sentido". Además hay una crítica a la gente que cree que no hay que hacer nada.
Convocatoria (las bestias II) Juega con un comienzo instrumental, para acabar siendo un mantra de donde empiezan las cosas, donde estás tu, y lo que se echa de menos a personas "Así es como empieza.
¿Dónde estás tú? ¿Dónde estás tú?". En esta canción participa Omar Martínez con un Roland Space Echo.
Si el disco va tratando todos los temas sociales y de política, aquí bajo el irónico título de Vives bien nos llevan a una cruda realidad que, puesta en canción, parece que puede entrar mejor pero cuidado al escuchar atentamente a la letra, que se va distorsionando a medida que pasa la canción. "Qué nos queda real. El sueño de un enfermo terminal. Y esta máquina ha aprendido a hablar sirviendo a una multinacional". Brutal.
Será un secreto pero será de verdad es el cierre del disco que va de lo que podría ser una historia de amor en tiempos de guerra, un recuerdo de algo que existió, que quizás nadie supo pero fue real. En los créditos aparece que se incluye la voz de Hussam Abu Safiya (حسام إدريس أبو صفية), pediatra y director del hospital Kamal Adwan en el norte de Gaza, lo que dice es absolutamente doloroso -lo podéis leer en las letras del disco que está en Bandcamp- y para conocer más sobre él, y su historia, podéis leer este artículo de Amnistía Internacional.
"Y cuando todo esto acabe
Habremos hecho algo bueno,
Y aunque se olvide tu nombre
Aquí lo recordaremos,
Tú y yo recordaremos"
Ahora que estamos solos es un disco que refleja tan bien el momento actual, a un ritmo pegadizo pero propio y que seguramente se encontrará en el futuro como una referencia a todo lo que llevamos viviendo desde hace unos años. Un nuevo reflejo que no hace falta movernos de España para muy buena música y que entrará en mi lista de discos de 2026... aunque eso no es lo importante, lo importante es que la música si que es política, es social y la jetée son absolutamente conscientes de ello. Gracias.
Quizás una semana escuchando este disco para volver al reposo, al disfrute y hasta el sufrimiento que hay en él.
Si os gusta podéis comprarlo en formato vinilo desde su Bandcamp





No hay comentarios:
Publicar un comentario