La noche del viernes, el final de una larga semana. Ellos regresaban a Madrid para unirse a los múltiples conciertos de celebración del 15 Aniversario del Ochoymedio Club, una celebración que se ha vuelto un clásicos año tras año. En su anterior ubicación en la desaparecida Sala Flamingo, disfruté de La Casa Azul en 2006 (Dónde debimos perder unos cuantos kilos del calor que hizo ese día, rogando casi que dejará de cantar porque no podíamos parar de bailar), L-Kan en 2007 (que hacían conexiones en directo desde el backstage por medio de una pantalla para anunciar su salida al escenario), Russian Red en 2008 (Desde ese momento no aguanto el particular estilo musical de Manos de Topo, pero lo respeto), Ellos estarían en 2009 (Acompañados por unos Papá Topo que, en aquel entonces, no les tenía mucha estima musical, y el grupo Sacramento).
Ellos regresaban al escenario del Ochoymedio, por primera vez en la sala But, donde seguían con su #ElTourCabrón que les está llevando por toda la geografía española. Reconozco que tratar de ser original para hablar de los conciertos de Ellos es como un reto, un paso más. Hay que tener en cuenta que han pasado 15 años, curiosa coincidencia, desde que los descubriera un 23 de noviembre de 2000 como teloneros de Sexy Sadie, me hicieran gracia y, meses después, comprara su primer disco en el FNAC. Desde entonces no sé cuantos conciertos he visto, cantado y berreado a grito pelado
