Cuando en su día me enteré del infarto de Carrie Fisher fue como una especie de shock pero pensé, como muchos, que con todo lo que había sufrido y había convivido en toda su vida esto no sería más que una prueba de supervivencia. Quería esperar a que saliera del hospital con la mano diciendo todo está bien para escribir una entrada hablando de ella y de todo lo que había hecho y le quedaba por hacer. Pero no ha sido así, Carrie Fisher, nuestra Princesa Leia, se fue y es hora de decir adiós a una superviviente que fue un icono pop de varias generaciones.
