Hacía bastante que no iba al teatro, creo que la última vez fui a ver The Hole de la cual salí encantado. En esta ocasión la Sala Triángulo, experta en programación alternativa de la escena teatral, estrenaba Chéjov nos salvará, una obra dirigida por Antonio Morales.
Siempre que pienso en obras alternativas, sobre todo en el teatro, me imagino obras imposibles, aburridas, cansinas, llenas de conceptos que sólo entienden los cuatro gafapastas de turno hipsters... o que hacen que entienden porque sólo el director es capaz de comprender lo que ha hecho. Afortunadamente Chéjov nos salvará NO es un ejemplo de esto sino todo lo contrario: un disfrute que podría triunfar, sin ningún problema, entre un público masivo.
