Para desconectar, relajarse y perderse unos días con amigos y buena compañía no hay nada mejor que irse a Barcelona. Allí, entre el buen tiempo con ese sol, ese calorcito que pica el cuello, buenas comidas, charlas y encuentros cuasi por sorpresa uno se lo puede pasar estupendamente. Poner una foto del nombre de la parada de metro Urquinaona es porque me recuerda a la película Una Casa de Locos (Cedric Kaplich, 2002) [Recordad verla en V.O. que sino esta película pierde la gracia] que me encanta y me parece una bonita visión de la ciudad desde el punto de vista de un Erasmús francés.
Entre todo lo que hice os quiero destacar varias cosas:
