| La fiesta no, no puede parar |
Tras la caminata camino de la casa de nuestros amigos llegamos. Tenía una estupenda terraza donde ya se veía algo de movimiento sin siquiera haber subido. Es el lugar perfecto para tomar la primera y segunda y tercera copa.
Todo ello antes de irnos a los conciertos gratuitos que hay en la Plaza del Pueblo, que estaba a dos minutos andando. La fiesta de bienvenida siempre es uno de los mejores días del festival: reunión con los amigos que hace mucho que no ves, conocer a la gente que viene de nuevas, empezar a planificar que es lo que uno quiere ver estos días...