"Cerca de la orilla de un viejo mar, con la arena entre mis dedos, ese dulce olor, la sal, ese dulce olor, la sal, podría volar
El rugido de las olas me hace despertar
Su ambigüa belleza, fruto de una libertad.
Sirenas de mercurio navegan sin rumbo
Fantasmas lejanos, tesoros perdidos y olvidados
Vientos dorados acaricían mi piel
Fuegos callados alumbran el amanecer,
alumbran el amanecer, alumbran el amanecer"