A Monte Ventura los conocimos dos años PreP (Prepandemia) con un primer EP del mismo nombre, Monte Ventura (Autoeditado, 2018). Hubo un segundo EP, Patmos (Lunar Records, 2020), varios singles, y de la banda sobreviven David y Ernesto a los que se han unido Saray (Hazte Lapón) y Perico y Juan (Arista Fiera, grupo al que tengo gran cariño). Todos ellos han buscado una coherencia entre las canciones, así como la propia imagen de los singles, y el primer LP llamado A Tiempo de Nada (El Genio Equivocado, 2026).
La apertura de este primer larga duración lo hace con Cae el Rayo, un western orquestal de amores fatales que por momentos nos llevan a paisajes emocionales, como en los juegos vocales, a Pauline en la Playa entremezclado con ese aire de Surfin' Bichos pero todos llevados a una película del oeste. Trasteros, me deja claro que si les encaja un lugar para actuar es un escenario cerca del Mini Hollywood de Almería bajo una de esas falsas casas del oeste. En esta canción vemos como se entretemezcla su pop-folk "que explora los mundos (im)posibles que habitan en lo más profundo de nosotros" acompañado de esa inocencia que siempre proporciona un coro infantil, que juega a ser engañoso, y también a recordarnos de donde venimos.
El Sur entre las palmas nos encontramos con una canción de amor en donde los miedos quedan reflejados en un estribillo en el que deja claro que el sur se quedó el sol. Golpes es una balada que quizás es mi tema favorito del disco, una canción a dos veces donde habla de la naturaleza del enamoramiento, dos caras diferentes de la misma historia "Este amor que sentí ha parado el tiempo y me hace dudar si estoy vivo o muerto" Además tiene un final en subida en el que se le da mucho más énfasis a la situación que cantan. Cantaleta sigue con ese tono nostálgico que acompaña a todo el disco, en este caso hablando del inicio y del final de una relación, en el que el piano lleva una melodía que busca hacernos ver que es un recuerdo imposible de verdad, que siemrpe sonará dentro de nosotros.
La Voz Cantante, está producida por Manuel López (Buenatarde) y se nota el toque, en ella vemos como se incluyen bases electrónicas lo-fi, que desde la discográfica comparan con The Magnetic Fields, y junto a los coros de Carlos Ynduráin (Los Lagos de Hinault) trata de ser una letra irónica sobre la pérdida de protagonismo frente a una nueva voz principal. En Volverte a Ver, vemos una progresión en el que nos vamos alejando de ese folk que ha predominado la mayor parte del disco para ir a al uso guitarras directas y distorsionadas que ya parecen emocionarse ante un reencuentro que vaya a pasar, encontramos un poco de ramalazo a Los Planetas. La Antigüedad es una canción que va poco a poco, creciendo para llegar a momentos épicos y con una letra que dice "Y si de mí dependiera te daría una salida: que te quedaras conmigo sin dudarlo, toda la vida. Y si de mí dependiera quemaría cada mentira, cuando lo único cierto es que no dije que te quería" Otra de mis canciones favoritas.
La Guerra de los Mundos, en la época de pandemia nos encontramos a la espera de un nacimiento, ese momento en el cual es todo difícil, hasta la llegada de un bebé al mundo. "Y si un día salgo a gritar y mi voz no suena igual, en tu cuerpo mis palabras han compuesto un texto: “Hay un mundo en la ventana, otro en el salón, la galaxia se nos encogió. Las estrellas que se apaguen entre tú y yo nos traerán en julio un nuevo sol.” Sin duda un momento que ya era duro para todo el mundo, pero en ese momento una gestión que acabaría dando una nueva vida, ese nuevo sol, un nuevo despertar y una nueva etapa de ilusión dentro de la devastación que vivimos.
La Imagen Absoluta, producida por Atilio González (Ruiseñora) y con la participación vocal de Elia Maqueda. "Si antes de conocerte yo ya en tus fotos salí" o como el tiempo se retuerce de cuando la gente se entremezcla, se conoce, e incluso sabemos de ella sin ser conscientes de ello. Folclore y electrónica oscura con paisajes andaluces. El final del disco llega con En Cuanto al Futuro: Es una forma de despedida a modo de rumba "Si todo tiene que acabar, si todo tiene un final, decir adiós de un modo perfecto, rompernos y volver a tenernos" Una despedida llena de belleza, como un bonito atardecer en una ciudad con una buena compañía al lado.
A Tiempo de Nada, no es exactamente un debut como tal, ya que desde 2018 llevan publicando canciones, pero si que es un momento en el que poner 11 canciones sobre la mesa. Es un primer LP, bajo la producción de Caballo Grande (Barcelona, Cristian Pallejà Bueno y Ferran Resines Conill, excepto en las canciones indicadas el productor en el texto), grabado en Green Cross Studio (Málaga), y la masterización en Vacuum Mastering , vemos como hay un viaje entre el pop, folk, electrónica pero sobre todo con unas bases del panorama independiente andaluz que tienen por bandera y que, recordemos, nunca debemos de perder. Somos afortunados de vivir en un país con una variedad lingüística por un lado, por otro de músicas tradicionales y todo tipo de estilos.
Diseño gráfico A tiempo de nada: Pablo González.
Fotografías Monte Ventura: Suzy Bishop
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