Noche del mes de julio. Un cine al lado de la playa donde vi la última peli en el cine hace unos meses, Los Últimos Días. Unos amigos. Una sala a oscuras. Comienza Expediente Warren: The Conjuring (James Wan, 2013). Podría ser perfectamente otra película cualquiera de terror sobre posesiones, dos investigadores, que bien podrían haber inspirado a Mulder y Scully de Expediente X, pero no... no lo es.
Quizás el secreto de The Conjuring se basa, ni más ni menos, en una factura impecable: planos bien calculados, la música, los momentos tensos, las historias que se entrecruzan y que te llevan a no saber a veces por donde van a ir los tiros.
No hay nada mejor que una película nos digan eso de Basado en hechos reales para que todavía nos de más mal rollo. Así es: Los Warren eran una pareja que pasaron su vida investigando casos paranormales... entre ellos uno de lo más preocupante y horrible como es en el que se basa la película. Hasta ahí tenéis que saber, no hace falta nada más.
