Cuando decidí realizar este proyecto de reinvenciones musicales de
Confesiones tirado en la pista de baile tenía claro que me gustaría una de esas canciones en catalán. Es un idioma que me gusta, me resulta atractivo y que tiene algunos grupos que no sé porque no triunfan a nivel nacional.
Gerard Civat fue el artista multimedia (cantante, pianista, productor, mezclador, masterizador, hombre para todo) que ha sido artífice de esa canción
Confessions Tirats a la Pista de Ball es la canción que podría tocar en un bar a media luz, en un las Ramblas. Un lugar con el número de personas justas, ni hasta arriba ni vacío. El público llevas unas cervezas encima y se deja embelesar por las melodías que Gerard, al piano, deja correr entre el público. Entre un comienzo con la melancolía de Amelie mezclado con la intensidad de Moby, evolucionando a esas guitarras y piano que dejan claro su estilo más personal, acompañado de sonidos evocadores a la pista de baile, y una parte instrumental que parece sacado de un número musical. Cuando termina no puedes hacer más que pedir otra canción y seguir disfrutando del encantamiento.