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30 de diciembre de 2013

I've got your music | El final de un recorrido






Cuando comenzó este año decidí hacer una sección, I've got your music, en la que fuera recogiendo las canciones que iba descubriendo a lo largo del año. También quise que fuera un "algo más", así que al comienzo de cada una le acompañaba un pequeño texto que era, ni más ni menos, que una historia contando por capítulos.

La historia se iba creando ha medida realizaba las entradas, de forma bastante inmediata, sin mucho pensar, y, seguramente, con más de una incoherencia. Tras 34 entradas llega el final. Aquí podéis leer toda la historia entera, acompañado por las cintas de cassette que siempre estaban en la cabecera de cada una de las entradas. En ésta veréis el capítulo final, el 35, una forma de cerrar el círculo del 2013.

20 de diciembre de 2013

I've got your music nº 034 | Nuestro Baile del Viernes



La celebración nos llevó hasta altas horas de la mañana. El sol todavía no había salido en el horizonte pero empezamos a partir fuera del lugar. La música resonaba de fondo al abrir la puerta del garito. Parece que los vecinos estaban muy acostumbrados y ellos ya ni lo escuchaban. Tratamos de ir en silencio pero daba igual. El ruido que hacíamos tenían que escucharlo. Es lo que tiene beber mucho alcohol en la misma noche.

Comenzamos a separarnos lentamente, cada uno se iba en una dirección: unos a coger el primer metro, otros corriendo a coger un autobús, él y yo fuimos los que más duramos caminando. Pero en cierto punto tuve que decirle adiós también. Ya me encontraba solo y empecé a subir, a andar, sin parar. "No duele nada tanto como andar" resonaba en mi cabeza...

16 de diciembre de 2013

I've got your music nº 033 | I'll be around


El fin de semana se había convertido en una mezcla de celebraciones, la tuya, la mía, la conjunta. El mundo parecía un poco mejor de lo que había sido hacía unos meses cuando llegué a la ciudad. No existía la perfección que todos ansiábamos, porque no existe, ni más ni menos. Quizás esto se estaba convirtiendo en lo más parecido a ella. El final estaba tan cerca... 

29 de noviembre de 2013

I've got your music nº 032 | Color my life with the chaos of trouble 'cause anythings better


La decisión de elegir con quién avanzar el camino de baldosas amarillas. Decidir con quien hacer ese viaje es importante. Muchas veces hay gente que viaja con personas que no son buenos compañeros de aventuras, convirtiéndose al final en una vida que no es propia. Cada uno somos responsables de esas decisiones y, ahora que esta aventura está a punto de finalizar, estoy convencido que cada persona que ha pasado por mi vida, y yo he decidido que se quede, ha sido una buena elección. El final está cerca.

22 de noviembre de 2013

I've got your music nº 031 | Always on my mind

Noches llenas de color, de descubrimientos que se mueven al ritmo de la imaginación. Imaginación que finalmente se convierte en realidad... Todo al final se acaba plasmando y creando. Tras aquellas confesiones, llegan estas consecuencias. Otra noche de fiesta que podría haber terminado como otra cualquiera, pero no, no lo hizo, lo hizo de nuevo junto a él. Realmente si quería que le llamara, si que quería verme y si que quiso vernos otra vez, y otra, y otra... aunque yo no quería creer en ello.

8 de noviembre de 2013

I've got your music nº 030 | Thank you for the music


Llegó de repente. Fue alguien que pasó por mi vida hace unos años, un chico tímido, encantador, guapo, de orejas peculiares... recuerdo llegar en tren a su ciudad, abrazarnos, mirarnos con cara de "Sí, aquí estoy". Disfrutar del viaje, de cada momento con él. Mimar, cuidar, aconsejar, querer, amar. Llegó una carta a mi casa, lo decía muy claro "Gracias por todo lo que me diste, nunca lo olvido". Al final el rastro que dejamos en cada persona, es el rastro que dejamos en esta vida y que años después sigan marcando y dejando una sonrisa cómplice en la cara es un buen síntoma.

25 de octubre de 2013

I've got your music nº 029 | Crashed on the dancefloor


Sonaba Crashed on the dance floor. Estábamos entregados a la causa. Mirándonos fijamente como si no hubiera nadie alrededor. Este es nuestro mundo y nadie puede entrar en él. Todo a cámara lenta. Tan a cámara lenta como cuando los dos nos caíamos en medio de la pista de baile. Sin remedio alguno. Tras la cara de susto inicial, todo se transformó en risas y miradas cómplices. Sí, ha sido otro de esos momentos que hay que guardar para saber que lo has vivido.

11 de octubre de 2013

I've got your music nº 028 | Al Amanecer


Entonces me vi en aquel amanecer mirando desde mi buhardilla a la lejanía, alzado en la ventana, con un cigarro entre las manos cantando una canción que sonaba de fondo en la radio: "Es que no entiendes que en la vida, princesita, también hay que aprender a ganar", me dijo un caballero inglés perdido en Buenos Aires que ahora vive en Madrid"Allí estaba el sol alzándose y enseñándome como el mar brillaba y con una sonrisa tonta en la boca. Aquel post it dejado sobre la mesa no era el único... había otro en el baño con un número de teléfono y una gran risa dibujada. Había ganado más de lo que pensaba en ese instante.

4 de octubre de 2013

I've got your music nº 027 | Cause I Love You


Te regalé ese CD. Sí, porque mira aún me gusta regalar estas cosas. Lo pusiste el día que estuve en tu casa. Las canciones casi estaban puestas para que fueran en ese orden. Todo pasaría según las canciones... hasta el adiós a la mañana siguiente. Un post it puesto sobre mi cama, una sonrisa, un gracias y una despedida. La arquitectura efímera. La desaparición. El recuerdo de una noche sobre tu cuerpo desnudo.

27 de septiembre de 2013

I've got your music nº 026 | I just want to feel

Salí de casa con la espada en alto. La música sonando a todo volumen en los cascos. Esquivaba todos los obstáculos de la calle, sin un destino claro, más bien confuso, pero sabiendo lo que quería... quizás ese fue el secreto del éxito. No sabía cuál era el destino, pero si sabía lo que quería conseguir ¿Ironía? Quizás no... 

El problema es que en ocasiones yendo con la cabeza victoriosa te acabas pegando alguna que otra leche. No pasa nada. Fracasas. Caes. Te hundes, pero lo celebras con unas cervezas. De ser un perdedor a ser un ganador, mi vida va a cambiar...

13 de septiembre de 2013

I've got your music nº 025 | Revenge of the Tripods


El barco nos llevó de regreso a la ciudad, a su playa, allí vinieron a recogerme tres amigos, tenían que ser ellos, no podían ser otros, los fieles que siempre habían estado ahí y que me habían apoyado en los buenos, los malos y aún peores momentos... Y allí con ellos llegaba yo, pero ya no iba buscando un nuevo futuro como cuando llegue a la ciudad unos meses, simplemente quería dejarme llevar y ver donde acababa todo esto.

30 de agosto de 2013

I've got your music nº 024 | Summerboy (y II)


(...Acabé entendiendo que al final no hay que perderse en la autodestrucción que ante los demás hay que tener un autorespeto, todo tras múltiples caídas, y resurrecciones, porque el hombre es el único animal que tropieza dos veces, y no el burro. Moviéndome en la dirección correcta, en mi dirección correcta)

24 de agosto de 2013

I've got your music nº 023 | Summerboy (I)



(Nos dejaron a cada uno en una isla. Un mes, entero, simplemente con un cuaderno, bolígrafos y todo tipo de víveres necesarios. Nadie más allí. Sólo nosotros, nuestros pensamientos y ese cuaderno en el que poder vomitar todo aquello que nos pasaba por la cabeza, una manera de purgarnos de nosotros mismos, de todo aquello que nos amargaba, no nos dejaba avanzar, de nosotros mismos...)

28 de junio de 2013

I've got your music nº 022 | Night After Night


Llevábamos dos días allí y nadie nos había contado nada. Algunos deambulaban por las instalaciones como si no estuvieran presentes mientras que otros charlaban con el resto de compañeros. Yo hice especial buenas migas con un chico de mi edad que a veces parecía tan ausente como yo, pero que tenía algo que me hacía caerme en gracia.

En esa segunda noche me tumbé en la parte más alta del barco, solo, mirando a las alturas, a las doce de la noche todas las luces del barco se apagaban y yo miraba al cielo. La inmensidad de las estrellas que nunca se pueden ver desde la ciudad, a veces más a veces menos, pero nunca tantas. Simplemente me quedé disfrutándolo. El silencio. El mundo. La inmensidad. La nada y el todo.

14 de junio de 2013

I've got your music nº 021 | Mar el poder del mar


Sí, ese barco al fondo era mi destino. Había visto varios anuncios por la ciudad en el que pedían personas para irse en él, personas que no tuvieran preocupación por el tiempo... Escribí diez cartas a diez personas diferentes diciendo "adiós, os volveré a escribir", mientras que el resto del mundo me dio bastante igual y no quise saber nada, así me fui... una nueva aventura que realmente no sabía bien donde me llevaba.

Firmé unos papeles y me encontré con mucha más gente allí, todos iban solos, digamos que casi nadie hablaba entre sí, todos iban con su vida dispuesta a dejarla antes de subir allí. Entre todos uno de ellos me llamaba la atención, una mirada cautivadora y mirando a la lejanía pero observando, no con la mirada perdida. Decidí acompañarle y comenzar a hablar con él. Me sonrió y me dijo "Y esto ¿dónde nos llevará?"

7 de junio de 2013

I've got your music nº 020 | Love Sea



La sensación de estar a solas fue reconfortante unos días, puso la cabeza en orden y me permitió ver las cosas con una mayor objetividad, ahora bien eso no significaba que fuera a poner buenas caras a todo el mundo, ni mucho menos. Me convertí en alguien más exigente y, sobre todo, menos atormentado y echando cargas a la espalda. 

Haría lo que siempre había querido hacer, sin tener porque preguntarme que pensarían los demás, aunque en realidad nunca me había importado, y quizás esa independencia en hacer lo que me diera la gana, o en mi forma de ser era lo que me había convertido en quien era. Seguía el calor, llegaba el buen tiempo y el pasar el tiempo escribiendo en la playa mientras barcos a la lejanía indicaban un nuevo destino.

31 de mayo de 2013

I've got your music nº 019 | Like the legend of the phoenix, all ends with beginnings


Tras el último incidente en la playa decidí huir del lugar. Me encerré en casa, descolgué el teléfono, apagué el móvil, me encerré durante unos cuántos días en mí, me daba igual cuántas personas decidieran llamar al telefonillo ni el tiempo que lo hicieran. Ponía la música a todo volumen y ya se cansarían antes o después de llamar.

Si al final la solución la tenía yo mismo de todo lo que estaba pasando no necesitaba a nadie más que a mí mismo para llegar a alguna conclusión. No necesitaba tener voces alrededor, sólo a mí mismo. Apagar todo, desconectar y realmente decirme a mí mismo ¿Qué es lo que quiero? ¿Qué es lo que me pasa? ¿A dónde quiero llegar realmente? Desconexión, únicamente desconexión.

24 de mayo de 2013

I've got your music nº 018 | Please Stay


Entonces el tiempo se paró. Tenía la sensación de estar metido de nuevo en el vientre de mi madre, con esa sensación de paz. Nada importaba, nada me molestaba, estaba en paz conmigo mismo algo que hacía mucho tiempo que no reconocía en mí, me podría haber quedado tanto tiempo así, todo el resto de mi vida.

De repente el silencio se convirtió en ruido. Un fuerte estruendo que me movía a toda velocidad, como si un tiburón me hubiera arrastrado pero con mayor delicadeza y sin desgarramientos. De repente sentí estar en tierra firme, había alguien allí, aunque no era capaz de distinguirle supongo que por todo el mareo de las olas. Y allí había alguien llorando y abrazándome. Allí estaba él.

10 de mayo de 2013

I've got your music nº 017 | Light of the day


Llega el verano, el calor, la gente en manga corta y casi podemos decir que cambia el carácter de la humanidad. A mi también, estuve en la playa, tomando el sol, tirado en la toalla, sintiendo como el solecito me daba en la espalda y casi acariciaba la piel la brisa que de vez en cuando llegaba. Me estuve leyendo un libro interesante, viendo pasear a la gente, esos cuerpazos que nunca sabes donde es esconden en invierno, y tomando unas cúantas, demasiadas, cervezas. Todo un disfrute en la más absoluta soledad y tranquilidad.

Pero algo pasó al caer la noche en aquel lugar, con la mirada fija en el agua. Me levanté dejando todo allí como si fuera a volver en unos minutos. Me metí en el agua, empezé a bucear y desee quedarme hundido bajo el agua... no me importó no volver salir a respirar. Y así me quedé durante minutos. Hasta que simplemente dejé de sentir.

3 de mayo de 2013

I've got your music nº 016 | Temptation waits


Una noche sin dormir, una mirada a la lejanía en la buhardilla. Parece que hay algo que ha bloqueado en mi cerebro el resto, porque hay muchas cosas que han pasado interesantes en los últimos meses: el traslado a esta ciudad, conocer a nueva gente, rodearme de los buenos amigos que ya estaban aquí... simplemente estaba en un momento de bloqueo. Mirando a lo lejos observé, nuevamente, que en el fondo somos tan pequeñitos y nos creemos tan importantes. Somos importantes para un pequeño mundo pero para el gran mundo somos la nada, un número más ¿Cómo nos verán desde fuera allá en las estrellas?

Quedémonos con ese pequeño mundo para el que somos grandes. Somos infinitos.