"La música que no se baila, no es música para mí"
Intocable (Olivier Nakache, 2011) es un sugerente título para una película necesaria. Nos han vendido en muchas ocasiones que no debemos fiarnos de nadie, que la sociedad está llena de gente que no es capaz de ser generosa. Todo el mundo mira hacía sí mismo, llena de prejuicios...
...pero, quizás, no puede ser que ¿Algunas personas necesiten esa oportunidad de sentirse útiles, necesarios, y no unos apartados sociales? En esta película francesa, una de las más populares en los últimos años, nos encontramos con dos personas que parece que no estaban destinadas a encontrarse: Un parapléjico millonario, Philippe (François Cluzet) y un inmigrante de un barrio marginal recién salido de la cárcel, Driss (Omar Sy). Parece que ninguno de los dos está hecho para el otro, pero la espontaneidad de Driss llama la atención de Philippe.
